¿Pagarías para tener el asiento libre al lado? La nueva opción que revoluciona los vuelos en turista

Una aerolínea permite pujar por el asiento vecino para mayor comodidad; lo que supone para ti si vuelas en turista.

¿De qué va esta novedad?

Virgin Australia lanzó una idea que para muchos será un lujo: si ya compraste tu billete en clase turista, ahora puedes pujar para mantener vacío el asiento contiguo al tuyo. No es algo fijo ni garantizado, pero la empresa ha activado esa opción en algunas rutas nacionales y de corto alcance internacional. La puja mínima arranca en unos 30 dólares australianos (unos 17 €), y se hace desde la app de la aerolínea. Te avisan si ganas al menos dos horas antes de la salida. Si otro pasajero reserva ese asiento, te lo devuelven.

Hay algunas reglas: solo pueden pujar quienes viajan solos o en pareja (hasta dos personas), y sólo por un asiento al lado. No todos los vuelos lo ofrecen, y no aplica para clases superiores ni pasajeros con tarifas especiales. Pero la idea ha llamado mucho la atención porque muchos pasajeros sienten que pagar un poco más por comodidad merece la pena.

¿Por qué creen que esto funciona?

En una encuesta hecha en 2023, el 42 % de los viajeros dijo que estaría dispuesto a pagar una tasa extra si eso implica no tener vecino al lado en vuelos largos o ≥ 3 horas. También muchos comentaron que lo harían en vuelos domésticos exigentes en espacio. Entonces la aerolínea vio ahí una oportunidad.

Además, poder ofrecer opciones de personalización como esta permite monetizar asientos vacíos que normalmente quedarían sin vender — algo que no le cuesta mucho adicional al avión, pero que para el pasajero puede significar muchísimo: más espacio, menos molestia, menor incomodidad.

Lo que este tipo de servicio podría cambiar para ti al volar

Si esta modalidad se extiende, podrías ver algunas diferencias reales al reservar:

  • Viajes más cómodos sin pagar Business: lograr espacio extra sin tener que pasar de clase, solo pagando un poco más por ese asiento vacío.
  • Menos estrés en vuelos largos: dormir mejor, no tener que “compartir” tu espacio personal, ideal si viajas para descansar o haces conexiones con poco margen.
  • Opciones nuevas para viajes en pareja o en modo “relax”: viajar con tu acompañante más tranquilo si puedes pujar juntos o al lado.
  • Precios variables: al principio serán más bajos en rutas muy competitivas, pero donde haya demanda alta, pujar podría salir caro. No es algo fijo: dependiendo del vuelo, del asiento disponible y de la cantidad de gente que lo quiera.
Posibles contras que conviene tener en cuenta

Como siempre, no todo será perfecto:

  • No garantizan que vaya a estar el asiento vacío; si alguien lo reserva, se cancela tu puja.
  • Aunque ganes, puede que no incluyan beneficios extra: no tendrás equipaje extra, ni mejora de clase, ni embarque prioritario (a menos que eso lo ofrezcan aparte).
  • En rutas muy saturadas, puede que la puja suba bastante, lo que reduce lo que uno entendía como “lujo barato”.
  • No todas las aerolíneas lo permitirán, y puede haber limitaciones geográficas: vuelos cortos, pocas distancias, trayectos nacionales o de cerca, donde esta opción más tiene sentido.
¿Se extenderá esto más allá?

Es probable. La idea tiene varias ventajas tanto para aerolíneas como para viajeros. Para la compañía: generar ingresos extras sin grandes cambios operativos. Para el pasajero: una forma de mejorar experiencias sin saltar a clases más caras.

Si esta modalidad funciona bien, es posible que otras aerolíneas internacionales la adopten, especialmente en vuelos de 3-4 horas donde el cansancio se siente más. Podríamos empezar a verla más en vuelos europeos, rutas de ocio, o incluso como opción estándar en aerolíneas de bajo coste que quieran diferenciarse.

Conclusión

Tener un asiento vacío al lado ya dejó de ser solo suerte. Ahora puedes pujar por ello. Si vuelas en turista y te molesta estar apretado o quieres un viaje más cómodo, esta opción podría ser una gran noticia. No va a ser barata siempre, no va a estar disponible en todos los vuelos, pero representa un cambio interesante: personalizar tu comodidad sin tener que cambiar de clase.

Si estás planeando un viaje pronto, estate atento a ver si tu aerolínea lo ofrece. Y si puedes pagar ese pequeño extra, puede que valga cada euro para volar más relajado.

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